jueves, 21 de octubre de 2010

Reportaje del Festival Aereo de Murcia 2006

Por Pedro Aguilera Moreno

Murcia, 3 y 4 de Junio de 2006 
(Fotos al final del artículo)

El pasado mes de Junio tuvo lugar en Murcia un impresionante festival aéreo, dividido en dos partes: una, la exhibición estática de aviones y helicópteros en la base aérea de San Javier el Sábado día 3; y la otra, la exhibición aérea en las playas de Santiago de La Ribera y Lo Pagán.
Ante la presumible importancia y espectacularidad, según anunciaba la organización en su página web, y días después confirmado por varios medios especializados, el que suscribe y su amigo y gran aficionado a la aviación militar y al modelismo, Jesús Benítez, decidimos ir a verlo. Al llegar a San Javier, en la tarde del Viernes día 2, vimos un Hércules C-130 aterrizando en la base aérea. Era el preludio de lo que nos aguardaba en los dos días siguientes. Nos dispusimos al buscar un camping, del que sólo teníamos su teléfono, y cuál fue nuestra sorpresa al comprobar que el mismo se encuentra junto a la cabecera de la pista de aterrizaje. Por lo que esa misma noche, pudimos disfrutar del despegue y aterrizaje de innumerables aviones comerciales, y además, como regalo, el aterrizaje del helicóptero Mi-24 Hind de la República Checa que participaba en el festival.
Al día siguiente, a las nueve de la mañana, llegamos a uno de los aparcamientos previstos por la organización, donde nos recogió un autobús gratuito que nos llevó a la base aérea. Allí en sus pistas, estaban distribuidos en varios grupos los 44 aviones y helicópteros que pudimos observar detenidamente, e incluso subirnos en algunos de ellos.
En primer lugar se encontraban los aparatos más grandes, un P-3B Orión y un KC-130H de nuestro Ejército del Aire, y el más grande aún E-3A Sentry AWACS de la OTAN. Detrás de ellos, en la plataforma de aparcamiento, no accesible al público, se podían divisar los aviones de las patrullas acrobáticas que volarían al día siguiente.
Más adelante, nos encontramos con una exposición de los medios del escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA), del escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) y de la Unidad Médica del Apoyo al Despliegue (UMAAD), incluido un hospital de campaña.
A continuación, la sección de aviones históricos, donde pudimos observar una T-6 Texan, una Bücker, una T-34 Mentor, un Saeta y un Super Saeta, y una réplica de un Romeo Ro-41 en construcción.
Más adelante, uno de los grupos que más ansiábamos contemplar: aviones modernos de combate, con un EF-18 A+ Hornet español; un flamante Eurofighter EF-2000 Typhoon de nuestro ejército del aire; mi querido AV-8B+ Harrier de la Armada ; a su lado el atractivo entrenador austriaco Saab 105OE; un imponente Mirage 2000C francés; siguiendo dos F-5B de la escuela de vuelo de Talavera, accesibles al público, y después de un buen rato de espera en la cola, fuimos pilotos, por un momento, en la cabina del 23-06; un atractivo Alpha Jet portugués decorado con los colores de su patrulla acrobática Asas; dos F-16 Falcon, también de Portugal; dos F-15E Strike Eagle americanos, que nos impresionaron sobremanera por su aspecto y tamaño (cargados de bombas deben dar miedo); otros dos F-16 Falcon, éstos estadounidenses, a los que el público, y entre ellos nosotros, se acercaba a conversar con sus pilotos.
Nos encontramos seguidamente con una maqueta a escala 1:1 del Eurofighter 2000 Typhoon, accesible al público, pero que, debido a la larga cola de espera, preferimos seguir viendo otros aparatos.
El siguiente grupo estaba constituido por los aviones de transporte y enseñanza: un C-295 y un CN-212 españoles; junto al Canadair CL-215 T apagafuegos con sus visibles colores rojo y amarillo; un Cesna Citation español de reconocimiento; una avioneta Bonanza; otra avioneta Dornier; dos Aviojet C-101 Mirlo, uno de ellos con los colores de la Patrulla Aguila española y una Tamiz de la Academia General del Aire. La mayoría de ellos visitables por el público, por lo que conseguimos subirnos a algunos sin demasiadas esperas. Junto a este grupo se encontraba un Learjet 35 (C- 21 A ) de la USAF.
Delante de este grupo, al otro lado de la pista, se encontraba el apartado de los escuadrones tigre, representados por un Mirage F-1M español; un interesante Tornado ECR alemán, con dos misiles HARM de prácticas; y dos F-16 belgas, con sus derivas decoradas al estilo Tigermeet.
Por último, cerraba la exposición el grupo de helicópteros, donde se encontraba el EC-120B Colibrí, modelo que usa la patrulla acrobática española Aspa; el nuevo EC-135 de la Guardia Civil ; un Super Puma español; un Chinook de las FAMET; y el Mi-24 Hind checo, decorado de forma muy espectacular con un impresionante tigre, y que volaría al día siguiente en la exhibición aérea. Todos estos helicópteros eran muy visitados por el público asistente.
No hay que indicar, que desde primeras horas de la mañana, para amenizar la jornada, la exposición fue sobrevolada por los aviones que al día siguiente participarían en la exhibición aérea, ensayando sus acrobacias, desde la patrulla Aguila española, pasando por las patrullas suizas, francesa, los Red Arrows británicos, los Frecce Tricolori italianos y los más lentos pero no menos espectaculares Colibrí de la patrulla Aspa española.
Al final de este agotador, pero completo e inolvidable día, nos esperaban los autobuses para trasladarnos a los aparcamientos, recogimos el coche y de vuelta al camping para continuar disfrutando con los movimientos de incontables aviones comerciales, y además tuvimos la ocasión de ver el aterrizaje de una Bücker. Por si fuera poco, la Patrulla Aguila nos obsequió a todos los presentes en el camping, con uno de sus famosos despegues simultáneos de todos sus componentes. En dos palabras: im-presionante.
Al día siguiente, levantarnos temprano para llegar al aparcamiento y tomar el primer autobús para la playa, con objeto de conseguir un buen lugar para la exhibición. Mientras esperábamos, a lo lejos un F-18 español nos deleitó con algunas acrobacias. Al llegar, buscamos la mejor zona para ver la exhibición y conseguimos un lugar con una visibilidad excelente, del que no nos movimos desde el comienzo, a las 10 de la mañana, hasta el final del espectáculo, a las 7 de la tarde. No hace falta decir que la cantidad de público fue impresionante, más de 500.000 personas, según los organizadores.
Abrió la exhibición el Canadair CL-215-T, con una espectacular demostración de carga y lanzamiento de agua; siguió un salto de precisión de paracaidistas del Ejército del Aire; varias pasadas del impresionante Boeing 707 AWACS de la OTAN ; una demostración de rescate marítimo por parte de Puma español; un salto en paracaídas desde gran altitud del equipo Proyecto Alas; el vuelo lento de dos Bücker 131; las acrobacias del pesado Mi-24 Hind checo; una pasada rápida de un C-130 Hércules del Ejército del Aire con dos Mirage F-1M simulando reabastecimiento en vuelo; una T-6 Texan acompañada de un Saeta y un Super Saeta; el solo del Saab 105 austriaco; los seis F-5 de la patrulla acrobática suiza; el potente rugir del Mirage 2000 francés; los 10 Airmacchi de los Frecce Tricolori italianos con sus apretadas acrobacias; otro solo del ágil F-16 holandés; los 9 Red Arrow británicos; las acrobacias del EF-200 Typhoon español; la esperada exhibición de los 7 miembros de la patrula Aguila española con sus C-101, y su final con humo representando los colores de la bandera nacional; demostración de salta paracaidista de la PAPEA ; el dúo de los Alpha Jet de la patrulla Asas de Portugal; los cuatro acrobáticos aparatos de hélice Extra 300 de los Royal Jordanian Falcon; el estacionario cerca de la orilla del Harrier AV-8B+ de la Armada ; los 3 helicópteros Alouette III de la patrulla Rotores de Portugal; la esperada aparición con sus pasadas lentas del gigantesco Airbus Beluga, que a pesar de lo grande que es y, aunque parezca mentira, vuela; los 3 Zin 50LX de hélice del equipo Flying Bulls; el ensordecedor rugido del motor del Mirage F-1 español con su impresionante subida en candela hasta perderse de vista; los 8 Alpha Jet de la patrulla acrobática francesa, con sus alucinantes cruces; la exhibición de vuelo lento del F-18 Hornet español; y para finalizar la vistosa demostración de los 5 helicópteros Colibrí de la patrulla Aspa española.
Todo el festival estuvo acompañado por los comentarios difundidos a través de megafonía por toda la playa, además de multitud de bares de comida y bebida a lo largo del paseo marítimo, puntos de información y puestos de socorro para casos de necesidad, lo que demostró una organización que podría calificarse de perfecta, a pesar de la magnitud del evento.
Ya en el aparcamiento, dispuestos a tomar el coche de vuelta a casa, nos sobrevoló, como despedida de los dos apasionantes e inolvidables días, un C-130 Hércules español.
Os ofrecemos a continuación un reportaje fotográfico de este magnífico festival.
Pedro Aguilera
Asociación Fuengirola Miniaturas, 2006